martes, 30 de noviembre de 2010

Peña de Francia

En mi voluntad de mantener vivo este blog, con el esfuerzo que ello me supone, me veo obligado a copiar este texto que más o menos fue lo que nos dijo el padre Angel en esta peculiar vendición.

No se anduvo con remilgos, en el trayecto que recorre entre la sacristía y el altar para oficiar la misa de doce, hizo un paréntesis y nos dedico un ratito.

Salio a la calle de la mano de Chuchi y dirigiéndose a las bicicletas con su habito Dominico, y ese corazón tan grande que tiene, nos arreglo el día en menos de cinco minutos, no sé como agradecer este gesto.

Mas o menos dijo esto:

La práctica del deporte, como en este caso la bici, produce una satisfacción especial disfrutando de la naturaleza, del viento, del calor, del frío y de cualquier otra inclemencia favorable o desfavorable, es igual. El cuerpo se siente más fuerte, más ágil, más seguro de sí mismo y satisfecho de haber superado la dificultad.

Además de tonificar el cuerpo y el espíritu, fortalece enormemente la voluntad, que sin duda, es una de las facultades más importantes del hombre, tan devilitada, sobre todo por la comodidad y el aburguesa miento de la vida en estos tiempos que vivimos. ¡Cuanto cuesta,! ¿verdad?, ponerse las zapatillas y correr todos los días, tanto si tienes ganas como si no, ahí está el verdadero valor.

Las personas que aman el deporte y el esfuerzo que conlleva su práctica diaria, aman también a las personas que lo promueven.


1 comentario:

belen dijo...

Que razón tiene el padre Angel... que majete es el hombrito.
Os falta subir una ruta que yo recuerdo muy bien que hicisteis, más que nada porque fuisteis las únicas personas que vi en todo el día :D , la subida a Pozo Airón. Una visita muy agradable!!!
MUCHA SALUD PARA SEGUIR PEDALEANDO!!!