Hoy domingo, para variar y para que nuestras mujeres no se enfaden hemos cambiado la bici por las botas de montaña (aunque los mayordomos llevaban zapatos y botos).
Todos juntitos en amor y compañía nos plantabamos a las 10.30 en la plaza de Mogarraz. Bonito pueblo de la Sierra de Francia. .jpg)
Entre bosques de robles, castaños y madronos (que algunos dieron buena cuenta de ellos) se va perfilando el camino, que tiene alguna subidita, zonas de piedras y dos puentes preciosos que le dan un encanto especial a la ruta.
A lo largo de este camino hay diferentes esculturas en las que es obligatorio hacerse las correspondientes fotos. .jpg)
.jpg)
Al final, y tras poco menos de dos horas, nos plantamos de nuevo en la plaza de Mogarraz donde reponemos fuerzas y pensamos en la paella que nos espera ( sobre todo Javi).
FOTO DE ELLOS
FOTO DE ELLAS
Y FOTO DEL COCHINO .jpg)
Todos contentos y una buena mañana haciendo familia.
Una vez que llegamos arriba continuamos por la pista que recorre toda la cima de la sierra, para emprender el regreso bajando por un cortafuegos que nos llevó casi hasta el punto de partida.
Una ruta corta, pero que por la intensidad del comienzo no deja de ser una de las rutas más atractivas.
LAS FAMOSAS ZETAS DE MONSAGRO. 4 de octubre.
Al final del descenso nos esperamos para comer algo y arreglar el reventón de Javi, que tuvo menos suerte con las piedras.
Despues el sendero sigue casi paralelo al río Agadones, sorteando tambien zonas de arboleda y piedras, donde Victor tuvo menos suerte y fue al suelo.
El río se cruza en alguna ocasión por puentes, el más conocido el de la Yunta. Una buena mañana para la práctica de este deporte..jpg)
Nuestro punto de partida: Leon.
Nos esperaban 305 kilómetros, la Cruz de Ferro, O Cebreiro, Monte do Gozo...
Continuamos la ruta hasta Astorga, primera parada para reponer fuerzas donde damos cuenta del hornazo que lleva Carlos. Eso sí es alimetación sana
Con alguna dificultad llegamos arriba pero vemos que otros también lo hacen, y además en silla de ruedas, por lo que nuestro esfuerzo se queda en una minucia frente al gran logro de esta persona.
En nuestro primer tramo de descenso pasamos por el peculiar sitio de Manjarín, donde tambien reponemos líquidos y hacemos la foto de rigor.
Una vez superado este punto acomotemos la última subida del día hasta Cruz y desde ahí felizmente nos dejamos caer "POR FIN", hasta MOLINASECA.
La segunda etapa comienza con la mirada puesta en la subida a O Cebrerio. El primer punto de visita nos lleva a Ponferrada, y su castillo Templario.
Después se continua hasta Cacabelos, Villafranca y Vega de Valcarce, donde hacemos de tripas corazón y emprendemos el ascenso hasta O Cebreiro.
Nos esperan 7 kilómetros de camino, calor, sed y penurias y todo cuesta arriba.
En más de una ocasión ponemos pie a tierra y observamos como los peregrinos nos adelantan. Una escena que se repetirá a lo largo de la subida, pues en muchos tramos el camino es impracticable aún para nosotros, que somos unos tíos duros. 

En Portomarín uno de nuestros componentes sufre una aparatosa caida a una zarcera que lo deja hecho un "Ecce Homo", aunque enseguida es liberado de la multidud de "pinchos" incrustados en su cara.
Reponemos fuerzas y emprendemos camino a Ventas de Narón, 13 kilómetros que nos parecen 100, bajo un sol de justicia y con "hambre y sed".Conseguimos llegar a Ventas donde nos espera un superbocata y una buena jarrita de cerveza.
Todavía nos quedan 26 km. hasta Melide, y a las 4 de la tarde no apetece mucho pedalear, pero no queda otro remedio que apretar calas y darle al pedal. Pasamos Palas de Rei y antes de llegar a Melide nos espera la sorpresa del camino. Nuestro buen amigo y mejor ciclista José "chispas" nos aguarda en una bajada, y de improvisto nos para en el camino, para ofrecernos un buen vino Ribeiro bien fresco, todo un majar a esta altura de la etapa. !QUE TÍO MÁS GRANDE ESTE JOSÉ!.
A media mañana nos acercamos hasta la meta, y alcanzamos el MONTE DO GOZO, donde efectivamente parece que gozas por la gesta conseguida.
Apenas dejándonos caer y embargados por la alegría llegamos a las puertas de Santiago, donde hacemos la entrada triunfal en la Plaza del Obradoiro bajo las notas de una gaitera que nos inunda con su música.
OBJETIVO CONSEGUIDO. SOMOS UNOS ARTISTAS.
Y para que quede costancia sellamos nuestras credenciales y obtenemos la deseada Compostela.
Esa tarde descansamos y el martes empendemos el viaje de regreso con nuestras mochilas cargadas de experiencias, vivencias y grandes momentos, y por su puesto con las piernas algo tocas por los kilómetros recorridos. ENHORABUENA A TODOS.






Una mañana de domingo, agosto, con buena temperatura y sobre todos unos buenos amigos para poder disfrutar de la BTT.